lunes, 28 de julio de 2008

¿Libre?

Anhelaba la libertad, su lucha de toda la vida era en pos de ella, pero no la encontró hasta despues de mucho tiempo.
De niña, adolescente y joven, siempre luchó contra una familia controladora y opresiva que la asfixiaba y no la dejaba vivir con la libertad que ella deseaba.
Se revelaba en la medida de sus posibilidades, pero nunca era suficiente lo que conseguía.
Pensó que con el tiempo y la perseverancia lograría su objetivo:La Libertad, con mayúsculas.

Se enamoró de un buen hombre que la entendió y le dio todo. Se casaron, y durante un tiempo vivió feliz y libre al lado de su marido.
Después llegaron los hijos, los problemas del día a día, las pequeñas dificultades para llegar a fin de mes y la monotonía de la convivencia, volvía a sentirse atrapada. Sin saber muy bien en que momento había vuelto a perder la libertad.
Pensó que la vida era realmente así, que nadie se sentía libre totalmente. Todos tenían sus ataduras, sus trabajos, sus familias e incluso las hipotecas les tenían atrapados, pero ella no quería resignarse a ser una más, a ser absorbida por "la vida".
Por un momento pensó en abandonar su lucha.
Un día empezó a fantasear con lo que habría sido su vida si hubiese sido totalmente libre, la verdad es que pensándolo bien se habría casado con su marido y habría tenido a sus hijos, seguramente habría hecho todo igual y llevaría una vida muy parecida, sin embargo, donde estaba el fallo, donde estaba ese punto que lo hacía todo distinto?
De pronto se dio cuenta de su gran error, que no era otro, que el haber vivido su vida libremente sin darse cuenta, obsesionada con una libertad ficticia e idealizada, de la que había estado mas presa, que de cualquier otra cosa.
Así en plena madurez descubrió que la libertad estuvo allí siempre a su lado y no supo disfrutarla.
_______________________________________________________________________
© Alegría - 2008 (Todos los derechos reservados)

3 comentarios:

foscardo dijo...

Cuanta razon tienes. A veces pedimos imposibles ya que no somos capaces de disfrutar con lo que tenemos. Somos verdaderamente ciegos.

Alegria dijo...

Sí, y yo estoy aprendiendo y descubriendo muchas cosa de un tiempo para acá,para mi cumplir los cuarenta no fue un trauma , como para muchos, al contrario disfruto mucho mas y estoy mas a gusto con migo misma.

foscardo dijo...

Tienes razón los 40 son los mejores.